Otro malentendido sobre el amor es la frustración que surge de la idea:
“Yo ya dí demasiado, el problema es que amé demasiado”. Esto está mal planteado, es una falacia, porque no se puede amar de más.
La medida del amor es amar sin medida.¿Cuál es el gran riesgo de amar? ¿No ser correspondido? ¿Sufrir como Marga López? El gran riesgo, hoy, es no amar totalmente. Al recortarlo, al condicionarlo, el amor se desvirtúa y se termina perdiéndolo.
Horizontes del amorEntonces,
¿qué es el amor? Es la donación personal que busca desinteresadamente el bien del otro. Es una donación personal: entrega de mí mismo (a), con todo mi ser espiritual y psicosomático. No basta con dar cosas: es búsqueda, es mi voluntad que decide como máxima expresión de mi libertad. Se ama porque se quiere amar, y querer es un apetito elícito (es decir, precedido por el conocimiento: porque te conozco, te elijo). Podríamos decir que es un proceso de autoafirmación y de afirmación del otro.
El que ama reconoce al amado y lo acepta, en cierto sentido lo confirma, le dice “es bueno que tú existas bb” : el amor va más allá de mis propias narices. Es diferente vivir con alguien que para alguien, con un tú reconocido y apreciado no por lo que me da o me hace sentir, sino por lo que él es: finalmente, el amor busca el bien real, no sólo aparente, profundo, no superficial.
Lo importante es que el amado sea feliz. El bien auténtico se contrapone al capricho. De aquí que no exigir del amado lo mejor sea indiferencia, lo contrario del amor. ¿Cuál es el horizonte del amor?
El bien del otro, el bien último, no podemos bajar la guardia antes.El amor conyugal tiene sus leyes:Renovarse o morir, “trabajar el amor” : el célebre periodista británico Paul Johnson menciona como característica fundamental para un matrimonio feliz el considerarlo como un trabajo.
El amor conyugal no es como Nescafé: le das vuelta y lista, es instantáneo. El amor requiere una búsqueda constante.
No basta el sí inicial, hay que renovarlo cada día. Es una conquista diaria. ¿En qué ocupo mi tiempo? ¿
En qué se me van las horas de mi día? Me pregunto:
¿qué necesito?, ¿qué me merezco?, ¿cómo pueden los demás facilitarme la vida?
¿O realmente busco la felicidad del otro, de los otros? Yo, ¿qué debo hacer?,
¿qué debo dar?, ¿qué debo quitar?,
¿qué más podría yo añadir?
aLaN.eKiz
SUERTE !! Y ENTIENDANLO...